Beneficios del baile


 

Tanto a nivel físico como psicológico, cualquier actividad relacionada con el flamenco aporta beneficios notables y probados para la salud.

Estrenar unos zapatos de flamenco, aprender a tocar las castañuelas, bailar sevillanas, experimentar con la guitarra flamenca o iniciarse en el mundo del cante flamenco hace que los alumnos muestren ilusión, curiosidad y el intento de un nuevo desafía supone las bases de su motivación.

En cada sesión los alumnos emplean energía aprendiendo y corrigiendo errores, se mantienen involucrados, se emocionan y siente orgullo con la correcta ejecución de los contenidos. El alumno mejora su estabilidad emocional, capacidad de disfrute y se siente partícipe dentro de la actividad, lo que conlleva una mejora indudable de su calidad de vida.

Los contenidos del curso se realizan en grupo e individualmente, ante la mirada y atención de la profesora y los compañeros. Esto sirve para que aumente la confianza y el sentimiento de pertenencia al grupo.

El manejo de un lenguaje común para aprender y distinguir los toques, pasos, herramientas cotidianas del flamenco… sirve para desarrollar habilidades cognitivas como la memoria, la atención y la capacidad de concentración.

En el mundo de la danza en general es necesario tener “actitud” o por lo menos proyectarla. La presencia y la colocación del cuerpo juegan también un papel muy importante donde manos, brazos, hombros, cuello y espalda se ven involucrados en una mejora de la corrección postural. Esta mejora en la postura del cuerpo ayuda al alumno a corregir malos hábitos que repercuten negativamente en el bienestar general.